
Fuimos una pequeña expedición a recoger el trofeo y ya de rebote hice el sorteo para el año que viene, para la fase europea. Cogí las bolas y a ver si hay suerte para España y puede ser Aragón otra vez.
Fue un viaje exprés, a Suiza viajamos, fuimos y volvimos en el mismo día desde Madrid, fue intenso pero una experiencia que me llevo supergratificante. Se ve que la UEFA monta bien sus eventos.
Al final, creo que a la manera de cómo se consiguen las victorias y no solo los trofeos, tendríamos que darle más valor porque tengo la idea de que el fútbol está un poco, el ambiente futbolístico, ya desde niños, no es el más sano que debería ser para ser un deporte.